Sube el fin de la subestimación a la inteligencia del pueblo.
La cosa es así… el primero de marzo del año que corre, asume Mujica, como presidente.
Sin intención de hacer apología a nada ni nadie, hay hechos históricos que merecen ser rescatados de la memoria y del olvido. Nadie, en su sano juicio puede obviar algo asi.
Este primerio de marzo, sube más que un presidente, sube el candidato electo por la bases, sube él que fue tupamaro, sube el hombre que estuvo preso y sobrevivió torturas por años y años…. Sube el viejo que fue parodiado por una murga…Sube Lucia también.
Se ha desmitificado la cosa, ya no se necesita traje y corbata para ser PRESIDENTE en Uruguay…y eso, lo saben todos ahora.
Se acabo el miedo de años y años, el primero de marzo quizás, quizás asuma no solo un hombre, sino un cúmulo de sueños e ideas… Ser consecuente era y es la clave.
El pueblo, la gente, ya no tuvo miedos y les grito en la cara “ parajoda” y recordó a Buscaglia y a Seregni y a Susana Pintos y a el Bebe y a Zitarrosa y a Mariana y a tantos y tantas otros/as...que están y otros/as que no y, en ese recuerdo y bajo esa idea, premió al valor, premió la palabra sin vueltas…. Premió al que entra y al que sale también.
El nuevo Presidente ha de recordar, como premisa infranqueable, en cada minuto de su mandato que: ahora la gente le presta por tiempo su poder de dirigir este país y de realizar (al menos en parte) un pedacito de aquellos sueños que él y toda una generación irremplazable de compañeros/as tuvo.
“De todas partes vienen”, obreros, indios, abogados, ex curas, militares, revolucionarios, mujeres, vienen de toda América, para ver la asunción de ex guerrillero hoy vuelto Presidente…. También “cantan para usted los cantores” de siempre, el Pepe y Braulio, los Olimareños queridos, como antes, pero más sabios y con mas canas.
En fin, el primero de marzo, le pese a quien le pese, la gente habló y en Uruguay se festeja la asunción de un nuevo Presidente, que trascendió mas allá de la imagen, les dijo adiós a los retrógrados y, de la mano del pueblo, vera, - esta vez como protagonista principal-, el momento histórico en que Tabaré se saqué y le ponga en nombre del pueblo al Pepe la banda presidencial.